Por Alfredo Guevara
El crecimiento urbano que enfrenta la Capital del Estado, obligó a la Coordinación de Protección Civil a recomendar a las empresas expendedoras de gas lp a evitar el llenado de los tanques de almacenamiento de ese producto, es decir, que de preferencia sea menor al 80 por ciento de su capacidad.
Y es que, al igual que las instalaciones de empresas gaseras, muchas de las estaciones expendedoras de gasolina, en ambos casos consideradas como de alto riesgo, se encuentran dentro de la mancha urbana de la Ciudad, no obstante a que la mayoría cuentan con válvulas de seguridad y mejor tecnología, destacó Luis Gerardo González de la Fuente.
El coordinador de Protección Civil del Gobierno del Estado, admitió que de acuerdo a las inspecciones que realiza personal de esta dependencia, algunas de las estaciones expendedoras de gas, gasolina y diésel, han sido omisas, al no disponer de un programa interno, además de no capacitar y entregar a quienes forman parte de las brigadas, consideradas como las primeras líneas de acción y prevención.
“El programa interno de Protección Civil, es prácticamente una radiografía del establecimiento, es decir, a qué se dedica, cuál es su giro, si tiene salida de emergencia, puntos de reunión o encuentro, extintores, además de los dictámenes eléctricos y estructurales”, comentó González de la Fuente.
Confirmó que personal de la Coordinación de Protección Civil se ha dado a la tarea de realizar inspecciones en áreas de manejo de gas LP en base a las atribuciones que les confiere la ley, tratándose de establecimientos considerados como de alto riesgo por el tipo de combustible que manejan y al ubicarse en la mancha urbana de la ciudad e incluso, en estacionamientos de tiendas comerciales.
“No estamos llegando e imponiendo multas, por el contrario, les hemos recomendado que hagan sus programas internos de protección civil, que capaciten al personal que forman parte de sus brigadas y para ello les concedemos un plazo de 30 días”, comentó.
Señaló que las brigadas deben estar conformadas, capacitadas y entrenadas para atender conatos de incendio y son los responsables de actuar en la primera línea, en espera de que arriben las unidades de emergencia como bomberos o elementos de Protección Civil.