Por Alfredo Guevara
El gobernador Américo Villarreal Anaya pidió a padres de familia que, si tienen niños de entre un año y nueve años de edad, los lleven al centro de salud más cercano para que se les aplique la primera de dos dosis de vacunación, dado que la segunda la deben recibir a los nueve años de edad.
De igual forma, dijo que si no han recibido el biológico, tienen que acudir con los menores, sean de tres, cinco o siete años a su primera dosis y posterior a ello, la segunda dosis de reforzamiento a la edad de nueve años, para evitar que les dé el padecimiento a este grupo etario que generalmente es donde puede haber más complicaciones.
En rueda de prensa con medios de comunicación, el mandatario agregó que si hay personas, entre los diez y los 49 años y no se acuerdan de haber recibido una vacuna o sí se vacunó por una sola ocasión, también deben de acudir a los centros de vacunación y se aplique una segunda dosis de esta doble viral que te va a dar protección contra la sarampión y rubiola.
Para el caso de quienes tienen más de 50 años, Villarreal Anaya consideró que no es necesario vacunar, porque posiblemente en su infancia les dio el sarampión, de tal manera que forman un grupo de población que para esa fecha no existía la cobertura de vacunas y les toco padecer esa enfermedad.
De hecho, la proporción de casos que se han presentado en población en esta curva epidemiológica en todos los estados muestra que después de los 50 años la presencia de casos de sarampión es aisladísima, “que no justifica estar vacunando a la población mayor de 50 años”, precisó.
Y es que, si bien Tamaulipas se encuentra libre de sarampión, debido al trabajo de enfermeras, médicos y trabajadores de la salud en el empeño de la vacunación, “no estamos exentos de que en un momento dado, a través de la entidad estén pasando personas que potencialmente tengan ese problema de salud”, indicó.
Recordó que todos los estados que rodean a Tamaulipas tienen casos de sarampión, es decir, Veracruz, San Luis Potosí y Nuevo León en este 2026, e incluso, el Valle de Texas, en los Estados Unidos.
¿” Qué tan graves pueden ser las complicaciones? Para nada, como lo que nos ha tocado sufrir, pero sí puede haber una complicación en uno de cada dos mil casos y aunque tenemos vacuna no tenemos por qué arriesgar y menos a un grupo de niñas y niños, si tenemos cómo prevenírselo”, concluyó.
