Por Alfredo Guevara
Aunque el fin que se persigue es bueno, las multas que se aplican a quienes manejan en estado de ebriedad, como el traslado de los vehículos mediante grúas al corralón municipal son excesivas, al ser superiores a lo que un trabajador percibe como salario en la Capital del Estado.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Estado de Tamaulipas (Codhet), Taide Garza Guerra, dijo que se trata de miles de pesos que se pagan por una multa de ese tipo, cuando en esta Ciudad, muchos de los conductores no perciben grandes sumas de dinero como para pagar y menos, para sacar del corralón la unidad.
Confirmó que aún cuando los operativos, integrados por elementos de Tránsito y Vialidad del Municipio y apoyados en algunas ocasiones por la Guardia Estatal (GE), se mantienen de manera permanente los siete días de la semana de diciembre del 2025 a la fecha, no se ha pedido intervención de la Comisión, para certificar que en esas revisiones, no se vulneren los derechos del ciudadano.
“Por un lado, lamentablemente, las instituciones tienen que hacer uso de este tipo de mecanismos (operativos), para la prevención de accidentes fuertes, que han sucedido y que han marcado en esta Ciudad por personas que conducían con alto grado de consumo de alcoholismo”, explicó.
Sin embargo, ese tipo de medidas preocupa a quienes andan de un sitio para otro en la ciudad, que de cierta forma respetan esos operativos por lo elevado de las multas que aplican, en las que la Comisión no puede intervenir.
“Y tiene razón la ciudadanía porque protege su gasto familiar, sobre todo porque en su gran mayoría no ganan grandes cantidades de dinero como para pagar multas por conducir en estado de ebriedad, sea del grado que sea, aparte por el traslado de la unidad en grúa hacia el corralón de la ciudad”, expuso.
Por ello, Garza Guerra consideró que debería haber un equilibrio y aplicar las multas en base a determinado número de días de salario y no tan excesivas, para que de esa forma no sea en detrimento económico de la persona.
Convino en que la autoridad municipal, debe ser consciente y dar la oportunidad de que en los fines de semana, la gente se divierta, salga y se relaje, sin temor a ser víctima de un pago por demás elevado, en ocasiones por haber ingerido levemente algunas bebidas alcohólicas.
