Por: Arnoldo García 

En la capital de Tamaulipas la fe se corre. Este Viernes Santo se volvió a realizar el recorrido de las Siete Casas encabezados por el obispo de la Diócesis de Victoria, Oscar Efraín Tamez Villarreal, quien se coloco a la cabeza de más de mil corredores.

Enfundados en camiseta color morado (color de duelo en la iglesia católica) pero más con fe y devoción se lanzaron a las calles de Ciudad Victoria para un recorrido de 11 kilómetros y a su paso visitar los templos de Cristo Rey, San José, San Juanita, San Martin de Porres, Catedral de la Virgen del Refugio, Santuario de la Virgen de Guadalupe y Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, en donde concluyo el recorrido.

En cada uno de los templos una oración y un mensaje sobre la pasión de Cristo. Las iglesias se llenaron de corredores.

Una vez más en su treceava edición la carrera de las 7 Casas fue encabezada por el obispo Tamez Villarreal, quien esta mañana dejo sotana, casulla, solideo y se puso los tenis, short y camiseta para también correr al lado de sus feligreses.

Apenas salían el sol y se inicio el recorrido al trote hacia el templo de Cristo Rey, cuando los corredores llegaron a la iglesia de San Martin de Porres algunos corredores acusaban cansancio. Pero continuaban con devoción y alegría.

La parte más pesada del trayecto es hacia el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe al estar ubicado sobre una parte alta de Ciudad Victoria. Algunas corredores (as) optaron por caminar pero continuaban el peregrinar.

Mientras el obispo Oscar Efraín Tamez con una toalla se quitaba el sudor de la cara, pero no aflojaba en su paso y continuaba sonriente. El pastor de la Diócesis de Victoria es un corredor de fondo tiene en su haber varios maratones.

El último templo por visitar la catedral del Sagrado Corazón de Jesús donde el prelado una vez más dio un mensaje y agradeció a los miles de corredores que participaron.

Y en frente, en la escalinata del Palacio de Gobierno los corredores se tomaron la foto del recuerdo, el cansancio ya había quedado atrás ahora era sonrisas y la fe permanecía.

Esta tarde, el obispo  Tamez Villareal tras este recorrido de más de 10 kilómetros y una temperatura de más de 30 grados,  participara en la procesión de El Silencio acompañando una imagen de la Virgen María, en una distancia de aproximadamente un kilómetro.

//:

Share.
error: Content is protected !!