Por Alfredo Guevara
Aunque transitoriamente hay mejoras en los consejos de administración, se ha caído en una situación complicada al interior de los organismos operadores de agua potable y drenaje, donde algunos alcaldes se niegan a tener orden en la toma de decisiones, en áreas técnicas, financieras y demás.
Y es que, después de encontrar un “barco prácticamente hundido”, que se ha podido estabilizar aún con los retos que se tienen, con gente que se niega a que haya un orden al interior de los organismos de agua y drenaje, entre estos, comapas, hay nuevamente un retroceso en la Ley de Aguas del Estado, al quitar al Estado la participación de miembros del sector legislativo, consideró Raúl Quiroga Álvarez.
El titular de la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Bienestar, explicó que contra eso, está por terminar de implementarse el modelo de gestión del agua, que tiene como propósito hacer que todas las acciones que se lleven al interior de los organismos de agua y drenaje, estén debidamente medidas en sus alcances, de tal suerte que el funcionario de primer, segundo y tercer nivel que no cumpla con estos indicadores tendrá que ser removido.
“Pero como es algo inédito, nos hemos encontrado, por un lado con cierta resistencia de los propios alcaldes en algunos casos, de los organismos operadores, pero hemos avanzado en los principales, en comapas y Juntas de Agua Potable y Drenaje”, destacó.
Indicó Quiroga Álvarez que en las principales, comapas y la Junta de Agua y Drenaje, se está cerrando el ciclo para poder tener el nuevo modelo de gestión que se ha construido en aras de tener mejores organismos operadores, “avanzando en la medición en las principales ciudades, el cobro de las tarifas, en mejorar el tiempo de respuesta que exige la ciudadanía para atender fugas y demás, pero teníamos un mundo acumulado, y no es fácil cambiar este tema de la noche a la mañana”, precisó.
Resaltó que una cosa es el cúmulo de deudas, falta de actualización de las tarifas como de sistemas de medición del agua que se encontró y otra cosa es que se le quiera cargar a la actual administración estatal la suma de deudas históricas de más de cinco o diez años y que se piense que han sido generadas por el actual gobierno, “son dos cosas muy diferentes”, precisó.
“En la administración del gobernador Villarreal Anaya no se ha acumulado deudas adicionales a las que ya traíamos cargando, han sido en algunos rubros en menor cuantía, pero la verdad es que hemos procurado frenar todo lo que se venía desbocado”, concluyó.
