Por: Arnoldo García
En este 2026 prevalecerá una agenda humanista para hacer prevalecer la esperanza que despierta y moviliza conciencias. Repudiar la violencia, la tiranía, la intriga, el poder. Y preservar la justicia, la paz, la fe, la esperanza que es cualitativamente superior al optimismo, afirmó el gobernador Américo Villarreal Anaya.
En su mensaje a los servidores públicos con motivo del año nuevo, les exhorto a superar desafíos y aprovechar todo el potencial con cual cuenta Tamaulipas para lograr el desarrollo y tener más justicia, con igualdad, con prosperidad compartida y paz.
Agregó que para ello Tamaulipas cuenta con estabilidad financiera, un paquete económico que habrá de fortalecer el Plan México y con un presupuesto humanista que garantiza la continuidad y profundización de los programas sociales.
Insistió que se trata de que cada servidor público tenga en su propósito de año nuevo servir mejor a sus semejantes, reivindicar compromisos sociales trabajando fuerte, sumando nuestra voluntad a la agenda de la transformación desde cada una de nuestras responsabilidades como servidores públicos, como tamaulipecos y como ciudadanos.
Recalcó que la responsabilidad individual cobra aún mayor sentido cuando se destina y contribuye a fortalecer lo colectivo, el bienestar general, y cuando se consagra hacerlo con la comunidad.
Advirtió que este 2026 ha iniciado con un entorno internacional en el que diferencias y visiones políticas antagónicas, han sembrado discordia e incertidumbre. Generando hostilidades que han rebasado el terreno económico de la de la diplomacia, causando sufrimiento a millones de personas y familias, que son arrastradas a conflictos de orden geopolítico, contrarios al derecho a la razón y a la empatía que debe de existir entre semejantes, subrayó.
Por ello, insistió en que este es un año de retos y de desafíos que nos exigen actuar con inteligencia, con responsabilidad. Haciendo uso de todas nuestras capacidades y con el mejor de los enfoques para alcanzar metas y las soluciones más justas y eficaces, siempre apegados a los valores humanistas.
Villarreal Anaya, puntualizó que el exhorto es a acreditar la esperanza que moviliza conciencias, que alienta la participación y que impulsa el cambio positivo. Y que esta conciencia continúe activa, despierta y orgullosa de una nación que busca una unidad democrática.
