Por Alfredo Guevara
El Partido Acción Nacional (PAN), externó su preocupación legítima, porque el Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam), dejé de ser un árbitro imparcial y profesional, que al igual como se pierde la democracia, no de golpe, pero sí por pequeñas concesiones, normalizar vacantes, tolerar presiones y aceptar que la neutralidad se negocie.
El representante del PAN, Manglio Murillo Sánchez, pidió a los demás partidos políticos defender al árbitro electoral, toda vez que en Tamaulipas se necesitan instituciones que no se doblen, tampoco se intimiden y no se conviertan en extensión de ningún poder.
Durante la sesión ordinaria, consideró que no se puede normalizar que el Consejo General del Instituto opere incompleto, dado que en el proceso reciente, solo se asignó una consejería y dos vacantes quedaron desiertas, ocasionando que funcione con cinco de los siete integrantes que marca su diseño institucional.
“Esto no es un detalle administrativo, porque una autoridad incompleta es más frágil, por eso pedimos que se impulse por las vías legales correspondientes la conclusión de esas designaciones con criterios de mérito, independencia y capacidad técnica”, refirió.
Recordó que el Instituto ha tenido que reestructurarse, al asumir funciones en materia de transparencia respecto de los partidos políticos y aspirantes independientes, tras la desaparición del órgano estatal que venía realizando esa tarea.
Sin embargo, advirtió que las nuevas tareas, se hacen sin presupuesto, sin personal especializado y sin reglas operativas claras, “y esto puede convertirse en una simulación o peor, en un instrumento de presión política”, convino.
Pidió que el Instituto Electoral haga pública una ruta de implementación, qué área será responsable, cuáles serán los plazos, el procedimiento, los criterios técnicos, la capacitación y los mecanismos para garantizar trato igual a todas las fuerzas políticas.
Ante una discusión abierta sobre una reforma electoral impulsada desde la Presidencia de la República con planteamientos que incluyen recortes al financiamiento cambios al sistema de representación proporcional y reacomodos institucionales, “cuando un solo bloque domina el poder legislativo, los contrapesos se debilitan, y cuando se debilitan contrapesos, el riesgo es que las instituciones que deberían ser neutrales se vuelvan terreno de disputa para el control político”, concluyó.
