Por Alfredo Guevara
Por la degradación de los suelos ganaderos, producto del impacto generado por el cambio climático, acompañada de la creciente presión internacional y la huella de carbono, es decir el indicador ambiental que mide la cantidad total de gases de efecto invernadero, México corre el riesgo de quedar fuera de los mercados globales.
Lo anterior sino se apuesta hacia un modelo de soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental y tecnificación del campo, toda vez que la ganadería se encuentra frente a un panorama desafiante, donde la demanda mundial de proteínas animales aumentará un 70 por ciento para el año 2050, estableció José Braña Mojica.
El diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), presentó la iniciativa con proyecto de decreto, por el que se expide la Ley Federal para el Fomento a la Ganadería de Precisión y Regenerativa, que no busca imponer más burocracia, sino dotar al ganadero de herramientas tecnológicas y financieras, útiles para desempeñar su labor.
“Lo que buscamos con esta propuesta es transitar de una ganadería de supervivencia a una de datos, en donde la eficiencia sea la moneda de cambio para obtener créditos y bonos internacionales”, explicó el legislador.
Reveló que la acelerada demanda exige el actuar de las instancias de gobierno como de los productores y cambiar de paradigma, “es necesario dejar de ver a la ganadería como una actividad generadora de gases de efecto invernadero para convertirla en una herramienta de captura de carbono”, aseveró.
Eso se podrá lograr a través del manejo regenerativo y el pastoreo rotacional del hato ganadero, toda vez que, se ha comprobado que el suelo mexicano tiene la capacidad de capturar una importante cantidad de dióxido de carbono, que con la emisión de esta normativa se introduce por primera vez el concepto de “Bonos de Carbono Pecuario”.
Ese concepto, permitirá que el ganadero reciba ingresos no solo por la venta de carne o leche, sino por el servicio ambiental de restaurar la tierra.
Recordó Braña Mojica que históricamente, los apoyos federales se han centrado solo en la entrega de insumos físicos que no resuelven el problema de fondo, “y con esta Ley se propone democratizar la tecnología, porque no se trata de desplazar al pequeño productor, sino de dotarlo de las herramientas de precisión que hoy sólo poseen los grandes conglomerados”, concluyó.
