Por: Arnoldo García
El Congreso del Estado aprobó una reforma que fortalece uno de los pilares de cualquier democracia laboral, esto es la libertad sindical y la autonomía de las organizaciones de trabajadores al servicio del Estado.
Con la reforma los sindicatos de trabajadores quedan protegidos frente a cualquier acto de injerencia por parte de servidores públicos. Su constitución, funcionamiento interno, administración y especialmente sus procesos democráticos de elección de dirigencias deben desarrollarse libres de presiones, condicionamientos o interferencias.
La diputada Blanca Anzaldua Najera al presentar el dictamen sobre reformas a la Ley de Responsabilidades Administrativas del Estado y Ley de Trabajo de los Servidores Públicos al Servicio del Estado de Tamaulipas apuntó que la auténtica representación de los trabajadores sólo es posible cuando existe independencia real. La libertad sindical no puede ser un concepto abstracto; debe contar con garantías efectivas.
Además, esta reforma envía un mensaje contundente de respeto institucional. El Estado no debe intervenir en la vida interna de las organizaciones; debe garantizar que operen en un entorno de legalidad y libertad.
El dictamen fue aprobado entre aplausos y porras de maestros y trabajadores de la educación que llenaron la galería del salón de sesiones del Congreso, encabezados por el secretario general de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Y es que es una iniciativa de reformas la cual ha venido impulsando el SNTE en las entidades federativas.
Sobre el dictamen la ponente de este la diputada Anzaldua Najera reiteró que fortalecer la autonomía sindical es fortalecer el diálogo social, la negociación colectiva y la estabilidad laboral. Es reconocer que la democracia también se ejerce en los espacios de representación de las y los trabajadores.Hoy damos un paso para consolidar relaciones laborales más justas, más transparentes y más respetuosas de los derechos humanos. Y eso fortalece no sólo a los sindicatos, sino a toda la administración pública, puntualizó.
Tras la aprobación del dictamen se abrió un receso para que los diputados se tomaran la foto con los dirigentes sindicales magisteriales y despedirlos
