Por Alfredo Guevara
Más de la mitad de las 202 mil hectáreas que abarca el distrito 025, contemplado como de temporal para el ciclo otoño – invierno, no tienen suficiente humedad para la siembra de cultivos como el sorgo, maíz, algodón, soya y ocra, tras casi cuatro meses sin registrar lluvias en esa zona del norte de Tamaulipas.
Y aunque el ciclo de siembras termina el ocho de marzo, son escasos los productores que, bajo su propio riesgo y las condiciones que imperan en el campo, han tomado la decisión de preparar la tierra y sembrar esos cultivos pese a la escasa humedad, confirmó Juan Manuel Salinas Sánchez.
El gerente de la Unión Agricola Regional del Norte de Tamaulipas, reveló que en las mismas condiciones se encuentran alrededor de 500 mil hectáreas, que a diferencia del distrito 025, generalmente se siembran en tierras de temporal, es decir, donde dependen del agua que dejen las lluvias.
“No se tiene definido cuantas hectáreas se van a sembrar en el distrito 025, considerado ahora como de temporal por no haber agua en las presas para el riego de los cultivos, tenemos más de cuatro meses que no llueve en forma regular y no hay la humedad suficiente en la tierra para sembrar el cien por ciento, es decir, las 202 mil hectáreas que abarca”, señaló.
Y no se sabe cuantas de las 202 mil se pudieran sembrar, porque los productores dependen de la humedad, de lluvias que no se han registrado en más de cuatro meses, algo que impediría el desarrollo vegetativo de la planta, sea de sorgo o bien, otros cultivos.
“Si hay productores que van a sembrar pero a la fecha no tenemos un reporte que nos diga de la superficie que tiene el distrito, se va a sembrar el 50 el 30 el 20 por ciento, pero si te digo, más del 50 se va a querer sembrar de cultivos como el sorgo, maíz, algodón, soya y ocra.
Admitió que el escenario para el distrito 025 es incierto, como en la zona de temporal en general, sobre todo porque el ocho de marzo se cierra la fecha de siembra de sorgo, que ocupa prácticamente el 90 por ciento de la superficie a sembrar en el mencionado ciclo.
De cierta forma, consideró que el productor que se anime a sembrar, bajo las condiciones de seca en la tierra, es bajo su propio riesgo, toda vez que sabe que lo hace al aire libre “y estamos a expensas de una sequía, una helada, una inundación y hasta vientos fuertes que no permiten el desarrollo vegetativo de la planta”, sostuvo.
