Por Alfredo Guevara
Los operadores del servicio de transporte público ya no manejarán dinero en efectivo, al implementarse la modalidad de un sistema de prepago con tarjeta por parte del usuario, como parte de una estrategia que le permita al concesionario mejorar su recaudo y estar en condiciones de comprar unidades de modelo más reciente.
El sistema permitirá contar con un registro real del pasaje, evitar la fuga de entre 800 y mil pesos al día, así como tener un mejor control del gasto que genera la prestación del servicio, que con más orden, sigue siendo un negocio rentable para el concesionario, estableció Armando Núñez Montelongo.
El Subsecretario de Transporte en la administración estatal, comentó que el sistema de prepago con tarjeta se implementará a finales de este año, una vez que se cuente con la tecnología y la infraestructura necesaria en cada una de las unidades, tomándose en cuenta que la modalidad será con carácter obligatorio.
Adelantó que la tarjeta de prepago en el sistema de transporte público funcionará como cualquier otra, la que podrá adquirirse en tiendas de conveniencia por cantidades que pueden oscilar de acuerdo a la capacidad de cada uno de los usuarios, misma que la podrá usar uno o varios, siempre y cuando cuente con saldo.
“Con la cantidad que se desee en la tarjeta de prepago, con eso se pagará el importe del pasaje, sea público en general, estudiantes o personas de la tercera edad y eso evitará que el operador maneje dinero y que el concesionario tenga un mejor control del recaudo”, aseveró.
Al haber un mejor control del recaudo, evitando fugas de dinero al día, el concesionario estará en condiciones de tener un mejor ingreso por mes, así como capacidad para pagar una mensualidad fija en la compra de unidades de modelo más reciente para la prestación del servicio.
Núñez Montelongo expuso que la implementación de este sistema de cobro mediante el uso de tarjetas de prepago, forma parte de las medidas encaminadas a la modernización del sistema de transporte público, además de la instalación de barras de conteo y cuentacocos, que es donde se circunscribe el principal problema para el concesionario.
Aseguró que la prestación del servicio de transporte público es rentable y deja utilidades, siempre y cuando exista un control en el recaudo.
